MI DEMOCRATICA EUROPA

Granada, una ciudad europea en el corazón de la cultura española...

 

Hago mis prácticas en AIFED, Granada, tras terminar mis estudios de Derecho en la Universidad de Lille, Francia. Colaboro en varios proyectos que la asociación lleva a cabo, y entre ellos MY DEMOCRATIC EUROPA, dentro del programa Europa para los ciudadanos de la Comisión europea. El proyecto está coordinado por RECHT IN EUROPE, una entidad de Jena, Alemania, muy especializada, y en él también participan Grecia y Bulgaria.

Reflexionamos sobre la huella de la UE en nuestras ciudades, pero… ¿qué he reflexionado yo sobre esto viviendo estos meses en GRANADA?

La identificación de los españoles con los valores y símbolos europeos no es tan antigua y puede parecer un poco difícil para este país participar plenamente en la Unión Europea con sus ideas, valores, símbolos o cultura, ya que España se considera todavía como una "nueva democracia".

En efecto, la integración española en Europa es un proceso que se inició con el Acuerdo de Asociación de 1970. Un proceso a través del cual España tuvo que democratizarse para poder entrar, tal y como se le había solicitado unos años antes. La creación de "lazos europeos" entre la Unión Europea, antes llamada CEE (Comunidad Económica Europea) y España sólo se remonta a ¡50 años atrás! Sin embargo, hasta la muerte del dictador español Francisco Franco en 1975, el país no pudo iniciar una transición democrática que le permitió solicitar la adhesión en 1977. La transición de la dictadura a la democracia europea no fue fácil. La desconfianza de los ciudadanos españoles y europeos hacia Europa se ha incrementado en los últimos años, debido principalmente a la actuación de los gobiernos nacionales, que han dedicado más tiempo a utilizar a Europa como chivo expiatorio de sus propias políticas que a destacar los logros conseguidos gracias a ella y al miedo de otros países a dejar entrar en Europa a otro país menos avanzado social y económicamente que ellos.

Después de muchos obstáculos, consiguen integrarse y aplicar su cohesión con otros países miembros.

Sin embargo, sigue siendo pertinente preguntarse por el lugar que ocupan las ciudades españolas en Europa, y especialmente centrarse en Granada, que es la capital de la provincia del mismo nombre, situada en el sureste de España entre las orillas del Mediterráneo y el interior de Andalucía. Granada es uno de los patrimonios culturales y arquitectónicos más importantes de España. De hecho, tanto el histórico barrio morisco del Albaicín como la Alhambra han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Granada también cuenta con una catedral renacentista del siglo XVI y las principales influencias de la ciudad son la mezcla perfecta de las arquitecturas árabe/musulmana y española/cristiana.

Granada es una de las principales ciudades europeas, debido a su localización, cerca del continente africano y a su cultura y arquitectura, lo que hace que esta ciudad sea realmente única y hermosa.

Caminar por las calles de Granada es tanto sentir la historia de la realeza católica bajo nuestros pies como la nueva historia de España, implementada en su entrada en la Unión Europea. Lo más curioso de esta mezcla de historia actual y renacentista es que cerca de la Catedral de Granada, considerada la primera iglesia construida en estilo renacentista en España bajo el reinado de los Reyes Católicos, podemos ver un ayuntamiento, con la bandera española y europea en la fachada del edificio, encarnando las creencias de democracia y fraternidad. Granada es la mezcla perfecta de valores europeos como la democracia, la unidad, los derechos fundamentales, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres y un interesante pasado que mezcla la historia cristiana y la musulmana.

Granada tiene un pasado histórico intenso, la ciudad fue fundada por los romanos con el nombre de "Illibris" y fueron los moros, que invadieron la ciudad en el siglo XVIII a.C. y se asentaron en ella durante siete siglos, quienes la bautizaron como "Granada". Es Fernando e Isabel, los venerados "Reyes Católicos" de España, conquistaron el reino de Granada en 1492, lo que supuso la culminación de la Reconquista cristiana de la Península Ibérica.

Esta ciudad sigue siendo el ejemplo perfecto de la importancia de mantenerse en el pasado mientras se evoluciona en política, tradiciones y valores. Por ello, Granada es una ciudad ideal para conocer el pasado y el futuro de España, la realeza y la democracia. Además, Granada reúne todas las características vitales de cualquier gran ciudad europea, como por ejemplo, arquitectura de varios estilos y épocas con una mezcla tanto de rascacielos como de antiguas mansiones y edificios viejos (... ), un gran número de turistas extranjeros, la presencia de un escudo de la ciudad; calles pequeñas y estrechas, presencia de espacios verdes y un gran número de monumentos arquitectónicos como iglesias y esculturas.

Como francesa en prácticas, he disfrutado mucho de cada parte de Granada, cada barrio tiene sus propias sorpresas, su identidad y lugares realmente bonitos y eso es lo que realmente me gusta de esta ciudad. Siempre hay algo que hacer o ver en Granada.

En conclusión, podemos decir que Granada es una ciudad típicamente española y europea que promueve la cultura española y encarna los valores europeos.

 

Emma Revillet